Caída difusa del cabello y uñas quebradizas: cuando la causa proviene del interior
Tabla de Contenidos
- ¿Qué es la caída difusa del cabello?
- La base de la producción de queratina: zinc, biotina y aminoácidos
- Vitamina D y vitamina B12: deficiencias frecuentes en casos de caída del cabello
- Causas ocultas: deficiencia de hierro y cambios hormonales
- Silicio y mijo para la caída del cabello: mecanismos de acción estudiados
- Uñas quebradizas: una señal de alerta en las puntas de los dedos
- El ciclo capilar: por qué los resultados rápidos son un mito
- Conclusión: Cuando el cabello y las uñas alertan de una carencia
- Häufig gestellte Fragen zu Haarausfall und brüchigen Nägeln
- Bien abastecido de micronutrientes
- Literatura
El cepillo lleno de cabellos, las uñas que se parten ante la más mínima presión... para muchas personas, esto supone una gran preocupación. A menudo se prueban primero champús o sérums, pero sin obtener resultados. La causa suele residir en un nivel más profundo: en la propia raíz del cabello. Descubra en esta guía qué nutrientes necesita el organismo para producir queratina y por qué la regeneración de la raíz capilar requiere algo de paciencia.
¿Qué es la caída difusa del cabello?
La caída difusa del cabello se diferencia claramente de la forma hereditaria: a diferencia de esta última, aquí el cabello se vuelve más fino de manera uniforme en todo el cuero cabelludo, en lugar de hacerlo solo en zonas concretas. En la caída hereditaria (alopecia androgenética), la raíz del cabello sufre daños permanentes, mientras que en la caída difusa suele permanecer intacta. Simplemente se produce una transición prematura de la fase de crecimiento a la fase de reposo. Y —esta es la buena noticia— la caída difusa puede detenerse en la mayoría de los casos una vez identificada y corregida la causa. Los desencadenantes son factores como la carencia de nutrientes, una enfermedad con fiebre, el estrés intenso o los cambios hormonales. Como consecuencia, el cabello deja de crecer, pero no se cae hasta pasados entre dos y seis meses. Cuando la caída se hace visible, la causa real suele remontarse a varios meses atrás.
¿Por qué a menudo no funcionan los champús y sérums?
Los champús, sérums y acondicionadores actúan exclusivamente sobre la fibra capilar, es decir, sobre la queratina ya muerta situada fuera del cuero cabelludo. Sin embargo, la formación de nuevo cabello tiene lugar en la raíz, bajo el cuero cabelludo, y es precisamente ahí donde los productos cosméticos no actúan.
Algunos champús anticaída contienen principios activos como la cafeína, que estimulan la circulación sanguínea del cuero cabelludo. No obstante, dado que el producto solo actúa durante unos minutos, el tiempo de contacto suele ser insuficiente para lograr un efecto perceptible en la raíz.
El visible «efecto inmediato» de muchos productos de cuidado —un cabello con más cuerpo y brillo— también resulta engañoso: suele deberse a las siliconas, que recubren la fibra capilar con una fina película y aumentan su grosor visualmente. Sin embargo, la causa real de la caída del cabello permanece inalterada.La raíz del cabello recibe los nutrientes exclusivamente desde el interior, a través del torrente sanguíneo. Por norma general, los productos de aplicación externa no pueden seguir esta vía.
La base de la producción de queratina: zinc, biotina y aminoácidos
El cabello y las uñas están compuestos en gran medida por queratina, una proteína estructural. Para que el organismo pueda producir esta proteína en cantidades suficientes, necesita los componentes básicos y los micronutrientes adecuados que actúan como coadyuvantes metabólicos:
La biotina (vitamina B7) actúa como cofactor de enzimas que impulsan etapas clave del metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas. La raíz del cabello es, de hecho, uno de los tejidos con mayor actividad metabólica del cuerpo: sus células se dividen continuamente para formar nuevo cabello, un proceso que requiere mucha energía y materiales de construcción. De este modo, la biotina contribuye al mantenimiento del cabello en condiciones normales.
El zinc interviene en la división celular y contribuye así al mantenimiento del cabello y las uñas en condiciones normales: la raíz del cabello genera continuamente nuevas células ricas en queratina que se desplazan hacia el exterior, permitiendo así el crecimiento del cabello. Si falta zinc, este proceso se ralentiza o se interrumpe. Diversos estudios demuestran que las personas con caída difusa del cabello presentan niveles más bajos de zinc en sangre.
Los aminoácidos azufrados, como la L-cisteína y la L-metionina, desempeñan un papel fundamental en la resistencia y firmeza: la cisteína forma puentes de azufre entre las moléculas. Estas conexiones cruzadas confieren al cabello y a las uñas su estructura sólida. La L-cisteína puede obtenerse a través de la alimentación o sintetizarse a partir de la L-metionina. Una dieta pobre en proteínas priva al organismo de los materiales necesarios para construir esta estructura estable.
¿Por qué se cae el cabello ante una carencia de nutrientes?
El cabello y las uñas forman parte de los llamados anexos cutáneos; el organismo no los necesita para sobrevivir. Cuando se produce una carencia de nutrientes esenciales —como el zinc, el hierro o la biotina—, el cuerpo reduce en primer lugar el suministro a estas estructuras consideradas «no esenciales» para proteger los órganos internos vitales. El resultado es la fragilidad de las uñas y la caída del cabello.
Vitamina D y vitamina B12: deficiencias frecuentes en casos de caída del cabello
La vitamina D y la vitamina B12 son también micronutrientes esenciales para la división celular normal, un proceso necesario allí donde los tejidos se renuevan constantemente, como ocurre en el folículo piloso.
El análisis de un estudio realizado con más de 3.000 personas —comparando a aquellas con caída difusa del cabello frente a las que tenían una cabellera abundante— revela la prevalencia real de estas carencias: el 72,2 % presentaba déficit de vitamina D y el 30,7 %, déficit de vitamina B12. Asimismo, un metaanálisis con más de 10.000 participantes indica que la caída del cabello conlleva un riesgo aproximadamente tres veces mayor de presentar déficit de vitamina D.
El organismo produce la mayor parte de la vitamina D por sí mismo cuando la piel recibe luz solar; por ello, es frecuente sufrir carencias en nuestra región, especialmente durante los meses de invierno, cuando la exposición a la luz es escasa. En cambio, la vitamina B12 se encuentra casi exclusivamente en alimentos de origen animal, por lo que las personas que siguen una dieta vegana o vegetariana son las más propensas a presentar deficiencias de este nutriente.
Otro factor de riesgo para la deficiencia de vitamina B12 es la edad: a medida que se envejece, disminuye la absorción a través del tracto gastrointestinal, lo que hace que las personas mayores sean más propensas a desarrollar esta carencia. Un análisis de sangre realizado por el médico de cabecera permite determinar si existe tal deficiencia.Causas ocultas: deficiencia de hierro y cambios hormonales
La biotina y otros nutrientes similares son conocidos como «nutrientes para el cabello»; muchas personas recurren específicamente a suplementos que los contienen cuando sufren caída del cabello. Sin embargo, la deficiencia de hierro y los cambios hormonales se tienen en cuenta con menos frecuencia, a pesar de figurar entre las causas más habituales.
El hierro contribuye al transporte de oxígeno en el organismo como componente de la hemoglobina, la cual lleva el oxígeno a los tejidos a través de la sangre. La raíz del cabello es uno de los tejidos con mayor actividad metabólica y depende de un suministro continuo de oxígeno para la formación constante de nuevas células. La deficiencia de hierro es especialmente frecuente en las mujeres, ya que pierden hierro de forma regular debido a la menstruación. Diversos estudios demuestran que las mujeres con caída difusa del cabello también presentan niveles bajos de ferritina, un marcador de las reservas de hierro.
En cuanto a las causas hormonales, el foco se centra principalmente en los niveles de estrógenos: si estos disminuyen —por ejemplo, durante la premenopausia—, se altera el equilibrio con las hormonas masculinas del organismo, lo que puede afectar al ciclo capilar. Asimismo, la disfunción tiroidea, el estrés intenso o el descenso repentino de hormonas tras el parto figuran entre los desencadenantes hormonales conocidos de la caída difusa del cabello.
Silicio y mijo para la caída del cabello: mecanismos de acción estudiados
Además de los micronutrientes clásicos, también se investiga el uso de silicio y extracto de mijo para tratar la caída del cabello.
El silicio es un oligoelemento que se concentra principalmente en el tejido conjuntivo, los huesos, la piel, el cabello y las uñas; se absorbe en forma de ácido silícico hidrosoluble, estado en el que también circula por la sangre. Las fuentes vegetales, como los cereales y las verduras, suelen contener silicio en forma ligada, mientras que en la cerveza y el agua mineral se encuentra ya disuelto como ácido silícico. Los investigadores estudian si el silicio mejora la calidad de la piel y del cabello.
El mijo desempeña un doble papel en relación con la caída del cabello: por un lado, es uno de los cereales con mayor contenido de silicio. Por otro, contiene miliacina, un compuesto vegetal específico que se estudia independientemente de su contenido en silicio; en un estudio realizado con mujeres que sufrían caída difusa del cabello, se analizó cómo la miliacina influye en la división celular. La división celular es el proceso responsable de generar nueva materia capilar durante la fase de crecimiento.
Uñas quebradizas: una señal de alerta en las puntas de los dedos
Las uñas quebradizas suelen considerarse un problema meramente estético. Sin embargo, pueden ser una señal de alerta temprana visible de una deficiencia de micronutrientes, incluso antes de que se manifieste la caída del cabello.
Las alteraciones típicas de las uñas incluyen:
- Estrías transversales, que indican una alteración temporal del crecimiento (por ejemplo, tras una enfermedad o un periodo de estrés)
- Estrías longitudinales, que aumentan con el proceso natural de envejecimiento, pero que también pueden acentuarse debido a una carencia de nutrientes
- Uñas blandas y quebradizas o bandas blancas transversales, que a menudo apuntan a una deficiencia de zinc
- Uñas en forma de cuchara, que indican una deficiencia de hierro
Al igual que ocurre con el cabello, la causa no suele residir en la superficie de la uña, sino en el aporte de nutrientes desde el interior.
El ciclo capilar: por qué los resultados rápidos son un mito
El cabello no crece de forma continua, sino que atraviesa un ciclo recurrente de tres fases:
- Fase anágena (fase de crecimiento): el cabello crece activamente; esta fase dura varios años.
- Fase catágena (fase de transición): el cabello se separa de la raíz; es una breve fase de transformación de unas pocas semanas.
- Fase telógena (fase de reposo): el cabello deja de crecer y se desprende al final de esta fase; posteriormente, comienza un nuevo ciclo en la misma raíz.
Esto conlleva una consecuencia importante: cuando se corrige una carencia de nutrientes, los resultados no se aprecian de inmediato. El folículo piloso debe regenerarse y comenzar un nuevo ciclo de crecimiento, un proceso que, según la experiencia, requiere entre dos y tres meses. Por tanto, se requiere algo de paciencia.
Consejo de FormMed: Micronutrientes para el cabello y las uñas
Los preparados combinados facilitan el aporte específico de varios micronutrientes importantes. Haar-in-form multi+ contiene, entre otros ingredientes, zinc, que contribuye al mantenimiento del cabello y las uñas en condiciones normales. El preparado se complementa con extractos de bambú y mijo, así como con los aminoácidos L-cisteína y L-metionina.
Conclusión: Cuando el cabello y las uñas alertan de una carencia
La caída difusa del cabello y la fragilidad de las uñas rara vez son un problema meramente estético. A menudo, la causa subyacente es una carencia de zinc, biotina, hierro, vitamina D, vitamina B12 o aminoácidos; en ocasiones, también puede deberse a cambios hormonales. Estos nutrientes aportan los elementos necesarios para la formación de queratina y la división celular en la raíz del cabello, mientras que los productos cosméticos actúan únicamente en la superficie.
Para que el restablecimiento de un nivel adecuado de nutrientes se refleje visiblemente en el cabello y las uñas, deben transcurrir varios meses; esto se debe al ciclo natural del cabello. Por tanto, la paciencia es tan importante como asegurar un aporte nutricional correcto desde el interior.
Preguntas frecuentes sobre la caída del cabello y las uñas quebradizas
La pérdida de entre 100 y 150 cabellos al día se considera normal y no es motivo de preocupación. Esta cifra varía a lo largo del año: en otoño suele caerse más pelo que en verano.
El aporte aislado de biotina suele tener una eficacia limitada, ya que la deficiencia real de esta vitamina es poco frecuente en nuestro entorno con una alimentación equilibrada. Resulta más adecuado reponer todos los micronutrientes relevantes, especialmente en casos de deficiencia confirmada de hierro o zinc, que son mucho más habituales.
Es aconsejable consultar a un médico si la caída del cabello es inusualmente intensa o persiste durante varios meses, si aparecen zonas calvas circulares y bien delimitadas, o si se presentan síntomas adicionales como fatiga intensa, irregularidades en el ciclo menstrual, sensibilidad al frío o taquicardia.
La caída difusa del cabello puede tener un componente hormonal, por ejemplo, debido a la disminución de los niveles de estrógeno o al hipotiroidismo. Sin embargo, a menudo también subyacen causas no hormonales, como la deficiencia de hierro, el estrés o una infección.
En la mayoría de los casos, la caída difusa del cabello es reversible, ya que la raíz capilar permanece intacta en esta forma de alopecia. Si se corrige la causa subyacente —como una deficiencia de hierro—, el crecimiento del cabello puede normalizarse.
Sí, por lo general la caída difusa del cabello es reversible: a diferencia de la caída de origen hereditario, el folículo piloso se conserva y, una vez eliminada la causa, puede volver a producir cabello nuevo con normalidad.
Las formas agudas de caída difusa del cabello suelen durar hasta seis meses y remiten por sí solas. Si la caída persiste más allá de los seis meses, se considera una forma crónica, dependiendo de la rapidez con la que se identifique y solucione la causa.
Una vez identificada y corregida la causa, la caída del cabello suele normalizarse en un plazo de dos a tres meses. El cabello necesita cierto tiempo para iniciar un nuevo ciclo capilar.
Ja, häufiges Lackieren, acetonhaltiger Nagellackentferner und ständiger Kontakt mit Wasser oder Reinigungsmitteln entziehen dem Nagel Feuchtigkeit und Flexibilität – unabhängig vom inneren Nährstoffstatus.
No existe un «mejor remedio» universal. Lo decisivo es determinar si la causa reside en una carga mecánica, en la falta de hidratación o en una deficiencia de nutrientes —especialmente de zinc—. Solo entonces es posible aplicar medidas específicas para contrarrestar el problema.
El uso de guantes durante las tareas domésticas, la aplicación regular de crema en las cutículas y un aporte de nutrientes adecuado a las necesidades son medidas habituales para tratar las uñas quebradizas.
Las estrías longitudinales suelen deberse a la edad o a carencias nutricionales. Dado que los micronutrientes como el zinc y las proteínas intervienen en la formación de la queratina de las uñas, un aporte equilibrado favorece la estructura de estas. Además, conviene evitar los productos de limpieza agresivos y cuidar las uñas con regularidad.
Las uñas pueden fortalecerse de dos maneras: desde el exterior, mediante cuidados y protección frente a las agresiones, y desde el interior, a través de un aporte suficiente de micronutrientes y componentes proteicos, que proporcionan la materia prima para la producción de queratina ungueal. Para ello hace falta paciencia, ya que una uña tarda unos seis meses en renovarse por completo.
Bien abastecido de micronutrientes

Disponible - Plazo de entrega aprox. 3-4 días

Disponible - Plazo de entrega aprox. 3-4 días
Literatura
Barel, A. et al. Effect of oral intake of choline-stabilized orthosilicic acid on skin, nails and hair in women with photodamaged skin. Arch Dermatol Res. 2005;297(4):147-153. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16205932/
Durusu Turkoglu, I. N. et al. (2024): A comprehensive investigation of biochemical status in patients with telogen effluvium: Analysis of Hb, ferritin, vitamin B12, vitamin D, thyroid function tests, zinc, copper, biotin, and selenium levels. J Cosmet Dermatol. 23(12):4277-4284. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39107936/
Ferrándiz, C. et al. (1981): Acquired Zinc Deficiency Syndrome during Total Parenteral Nutrition. Dermatologica. 163(3):255-266. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/6456952/
Hughes, E. C. et al. D. (2024): Telogen Effluvium. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430848/
İbiş, S. und Aksoy Saraç, G. (2022): Evaluation of MCV/RDW Ratio and Correlations With Ferritin in Telogen Effluvium Patients. Dermatol Pract Concept. 12(3):e2022151. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9464528
Kamp, E. et al. (2022): Menopause, skin and common dermatoses. Part 1: hair disorders. Clin Exp Dermatol. 47(12):2110-2116. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10092469/
Karakoyun, Ö. et al. (2025): Retrospective Review of 2851 Female Patients With Telogen Effluvium: A Single-Center Experience. J Cosmet Dermatol. 24(2):e70037. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC11826290
Keophiphath et al. Miliacin encapsulated by polar lipids stimulates cell proliferation in hair bulb and improves telogen effluvium in women. J Cosmet Dermatol. 2019;19(2):485-493. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31135099/
Lee, D. K. und Lipner, S. R. (2022): Optimal diagnosis and management of common nail disorders. Ann Med. 54(1):694-712. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35238267/
Malkud, S. (2015): A Hospital-based Study to Determine Causes of Diffuse Hair Loss in Women. J Clin Diagn Res. 9(8):WC01-4. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4576621
Malkud, S. (2015): Telogen Effluvium: A Review. J Clin Diagn Res. 9(9):WE01-3. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4606321/
Nielsen FH. Update on the possible nutritional importance of silicon. J Trace Elem Med Biol. 2014;28(4):379-382. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25081495/
Prasad, A. S. (2013): Discovery of human zinc deficiency: its impact on human health and disease. Adv Nutr. 4(2):176-190. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23493534/
St Pierre, S. A. et al. (2010): Iron deficiency and diffuse nonscarring scalp alopecia in women: more pieces to the puzzle. J Am Acad Dermatol. 63(6):1070-1076. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20888064/
Trueb, R.M. (2010): Systematisches Vorgehen bei Frauen mit Haarausfall. J Dtsch Dermatol Ges. 8:284–297. https://www.rosenfluh.ch/media/dermatologie-aesthetische-medizin/2010/03/Systematisches_Vorgehen_beim_diffusen_Haarausfall_der_Frau.pdf
Tully, A. S., Trayes, K. P. und Studdiford, J. S. (2012): Evaluation of nail abnormalities. Am Fam Physician. 85(8):779-787. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22534387/
Yorulmaz, A. et al. (2021): Telogen effluvium in daily practice: Patient characteristics, laboratory parameters, and treatment modalities of 3028 patients with telogen effluvium. J Cosmet Dermatol. 21(6):2610–2617. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34449961/



