Detectar y prevenir la carencia de yodo: cómo cubrir sus necesidades diarias de yodo
Tabla de Contenidos
- Deficiencia de yodo por menor uso de sal yodada: un riesgo subestimado
- Síntomas de deficiencia de yodo: ¿Cómo se manifiesta la falta de yodo en el cuerpo?
- Yodo y alimentos: ¿dónde se encuentra en mayor cantidad?
- ¿Cuánto yodo se necesita al día?
- Tomar yodo: ¿cuándo es recomendable?
- Conclusión: Detectar a tiempo la deficiencia de yodo y actuar de forma específica
- Preparados FormMed adecuados
- Literatura
El yodo es un micronutriente esencial para el funcionamiento de la glándula tiroides y la producción de hormonas tiroideas. Aunque durante décadas la población en Alemania estuvo bien abastecida, nuevos datos muestran que cada vez más personas presentan nuevamente una deficiencia de yodo. Las razones incluyen, entre otras, cambios en los hábitos alimentarios y el uso decreciente de sal yodada.
Descubra qué es el yodo, cómo reconocer una deficiencia de yodo, cuánta cantidad se recomienda al día y qué puede hacer para mejorar su ingesta.
Deficiencia de yodo por menor uso de sal yodada: un riesgo subestimado
Durante mucho tiempo se consideró que la deficiencia de yodo en Alemania estaba superada – especialmente desde la introducción de la sal yodada en la década de 1980. Sin embargo, datos actuales muestran que en Alemania el porcentaje de personas con una ingesta insuficiente ha vuelto a situarse entre el 30 y el 45 %, dependiendo del grupo de edad.
Las causas de este descenso incluyen:
- Solo alrededor del 9 % de los alimentos procesados industrialmente se elaboran actualmente con sal yodada – en su mayoría por razones de coste. Para una buena cobertura de yodo, este porcentaje debería estar entre el 40 y el 45 %.
- La tendencia hacia las sales gourmet como la sal marina o la sal del Himalaya está desplazando a la sal yodada. Estas sales se consideran comúnmente más “puras” y “naturales”, por lo que la sal yodada ha sido objeto de críticas en algunos sectores. Sin embargo, las sociedades científicas insisten claramente: la sal yodada es saludable cuando se utiliza específicamente como parte de la ingesta básica.
- Muchas personas evitan deliberadamente los productos de origen animal. Las alternativas vegetales como las bebidas de avena o soja normalmente no contienen yodo, a diferencia de la leche de vaca – uno de los proveedores naturales más importantes de yodo.
El resultado es una deficiencia progresiva que a menudo pasa desapercibida – y que, con el tiempo, puede convertirse en una deficiencia manifiesta de yodo.
Síntomas de deficiencia de yodo: ¿Cómo se manifiesta la falta de yodo en el cuerpo?
El yodo es un mineral esencial para la glándula tiroides. Es fundamental para su funcionamiento y para la producción de las hormonas tiroideas. A su vez, las hormonas tiroideas regulan numerosos procesos como el metabolismo energético, la temperatura corporal, la función cardiovascular, así como el estado de ánimo y el rendimiento mental.
Cuando no hay suficiente yodo, el metabolismo puede desequilibrarse en diversos niveles. Por eso, identificar una deficiencia de yodo no siempre es fácil. Las molestias suelen desarrollarse lentamente y son inespecíficas, es decir, muchas personas no asocian sus síntomas con una carencia de yodo.
Los síntomas más comunes de la deficiencia de yodo incluyen:
- Cansancio y fatiga
- Dificultad para concentrarse
- Sensibilidad al frío
- Aumento de peso a pesar de no cambiar la alimentación
- Piel seca
- Sensación de presión o estrechez en la zona del cuello (bocio)
Si aparecen varios de estos síntomas, puede ser recomendable una evaluación médica para revisar los niveles de yodo y aclarar posibles causas.
Yodo y alimentos: ¿dónde se encuentra en mayor cantidad?
Muchas personas se preguntan: “¿En qué alimentos hay yodo?”, especialmente quienes siguen una alimentación vegetariana o vegana, ya que los productos de origen animal como el pescado contienen mucho yodo. En cambio, las frutas y verduras aportan muy poco – el brócoli, con unos 15 microgramos por cada 100 gramos, es uno de los más ricos.
Los alimentos ricos en yodo más importantes se resumen en la siguiente tabla:
| Alimentos de origen animal | Alimentos de origen vegetal |
| Pescado de mar como bacalao y eglefino (155 a 300 µg por 100 g) | Algas como nori y wakame (¡Atención! A veces tienen contenidos muy altos de yodo; consulte la etiqueta del producto) |
| Leche y productos lácteos (4 a 8 µg por 100 g) | |
| Huevos (10 µg por 100 g) |
Una de las fuentes más importantes de yodo en la vida cotidiana es la sal yodada, tanto para cocinar como presente en alimentos procesados. Por eso, el pan, el queso o los embutidos también pueden contribuir al suministro de yodo – siempre y cuando se haya usado sal yodada en su producción. Vale la pena revisar el etiquetado al hacer la compra.
La sal yodada contiene entre 15 y 25 microgramos de yodo por gramo de sal. Con una ingesta diaria de 5 gramos de sal – valor de referencia de la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) – se absorben entre 75 y 125 microgramos de yodo.
¿Cuánto yodo se necesita al día?
La necesidad diaria de yodo depende de la edad y la etapa de la vida. Los adultos necesitan 150 microgramos de yodo al día. Durante el embarazo y la lactancia, las necesidades aumentan – una ingesta suficiente es especialmente importante en estos casos.
La Sociedad Alemana de Nutrición (DGE) recomienda lo siguiente:
| Grupo de personas | Ingesta recomendada de yodo por día |
| Adultos | 150 µg |
| Embarazadas | 220 µg |
| Mujeres en periodo de lactancia | 230 µg |
| Niños (según la edad) | 80 a 120 µg |
Tomar yodo: ¿cuándo es recomendable?
No todas las personas logran cubrir sus necesidades de yodo únicamente a través de la alimentación. Especialmente en situaciones de mayor necesidad, como durante el embarazo y la lactancia, o debido a ciertos hábitos de vida, la ingesta diaria puede ser insuficiente – por ejemplo, en casos de alimentación vegana o cuando se evita el pescado o la sal yodada. En estos casos, puede ser recomendable tomar yodo de forma dirigida.
Para una suplementación básica adicional, se recomienda una dosis de 50 a 100 microgramos de yodo. De este modo, un complemento alimenticio puede ayudar a alcanzar la necesidad diaria total de 150 a 230 microgramos de yodo.
Conclusión: Detectar a tiempo la deficiencia de yodo y actuar de forma específica
La deficiencia de yodo está reapareciendo en Alemania: de forma lenta, pero con consecuencias para la salud de la tiroides. La renuncia a la sal yodada y los cambios en los hábitos alimentarios hacen que muchas personas ya no cubran sus necesidades. Una ingesta insuficiente suele pasar desapercibida: síntomas típicos como el cansancio, la falta de concentración o la sensibilidad al frío rara vez se asocian directamente con una deficiencia de yodo.
Una buena provisión de yodo es fácil de implementar, pero no debe darse por sentada:
- Quienes evitan conscientemente el pescado, los productos lácteos o la sal yodada deberían controlar su ingesta de yodo.
- Una compra consciente y la elección de la sal adecuada pueden ayudar a mantener la tiroides y el metabolismo a largo plazo.
- Además, puede ser útil tomar yodo, por ejemplo, mediante un complemento alimenticio de alta calidad con 50 a 100 microgramos al día.
Preparados FormMed adecuados
100 µg de yodo altamente biodisponible con 50 µg de selenio
Disponible - Plazo de entrega aprox. 3-4 días
200 µg de yodo altamente biodisponible con 100 µg de selenio para la tiroides – más L-tirosina
Disponible - Plazo de entrega aprox. 3-4 días
200 µg de yodo altamente biodisponible más L-tirosina
Disponible - Plazo de entrega aprox. 3-4 días
Literatura
Aerzteblatt (Hrsg.) (2024): WHO: Europäische Bevölkerung stärker durch Jodmangel gefährdet. https://www.aerzteblatt.de/nachrichten/152774/WHO-Europaeische-Bevoelkerung-staerker-durch-Jodmangel-gefaehrdet, abgerufen am: 15.09.2025.
Bissinger, L. et al. (2018): Repräsentative Markterhebung zur Verwendung von Jodsalz in handwerklich und industriell gefertigten Lebensmitteln. https://jlupub.ub.uni-giessen.de/handle/jlupub/10491, abgerufen am: 15.09.2025.
Bundesministerium für Ernährung und Landwirtschaft (2024): Jodversorgung in Deutschland: Ergebnisse des Jodmonitorings bei Kindern, Jugendlichen und Erwachsenen. https://www.bmel.de/DE/themen/ernaehrung/gesunde-ernaehrung/degs-jod-studie.html, abgerufen am: 15.09.2025.
Bundesministerium für Ernährung und Landwirtschaft (2023): "Wenn Salz, dann Jodsalz": BMEL startet Informationsoffensive. Pressemitteilung Nr. 109/2023. https://www.bmel.de/SharedDocs/Pressemitteilungen/DE/2023/109-Jodsalz.html, abgerufen am: 15.09.2025.
Bundesinstitut für Risikobewertung (2020): Jodversorgung in Deutschland wieder rückläufig - Tipps für eine gute Jodversorgung. Fragen und Antworten zur Jodversorgung und zur Jodmangelvorsorge. https://www.bfr.bund.de/cm/343/jodversorgung-in-deutschland-wieder-ruecklaeufig-tipps-fuer-eine-gute-jodversorgung.pdf
Deutsche Gesellschaft für Ernährung e. V. (2025): Referenzwert. Jod. https://www.dge.de/wissenschaft/referenzwerte/jod/, abgerufen am: 15.09.2025.
Remer, T. et al. (2022): The DONALD study as a longitudinal sensor of nutritional developments: iodine and salt intake over more than 30 years in German children. Eur J Nutr. 61(4): 2143–2151. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9106614/
Weltgesundheitsorganisation (Hrsg.) (2024): Bevölkerung der Europäischen Region der WHO aufgrund veränderter Ernährung stärker durch Jodmangel gefährdet. https://www.who.int/europe/de/news/item/28-06-2024-people-in-the-who-european-region-at-greater-risk-of-iodine-deficiency-due-to-changing-diets, abgerufen am: 15.09.2025.





